Tras más de dos años de evaluación, Arsenal decidió no avanzar por ahora con una gran ampliación del Emirates, según The Times. La alternativa estudiada podía llevar la capacidad del estadio a unos 80 mil espectadores.

En lugar de sumar tribunas, el club conservará los 60.704 lugares actuales y realizará mejoras graduales. El plan apunta a generar más ingresos con servicios de hospitalidad, tecnología y nuevas experiencias para el público, además de ampliar la explotación comercial del estadio.

La ampliación habría requerido una intervención de gran escala sobre la estructura del Emirates y podría haber obligado al equipo a jugar temporalmente en otra cancha. Wembley figuraba entre las opciones si se avanzaba con una reconstrucción más amplia.

La demanda de entradas sigue siendo un dato relevante: en octubre de 2025, cuando la ampliación aún estaba bajo estudio, The Guardian informó que más de 100 mil personas integraban la lista de espera para conseguir localidades para la temporada. Por capacidad, el Emirates ocupa el quinto puesto entre los estadios de la Premier League, detrás de los de Manchester United, Tottenham, Liverpool y Manchester City.

En la temporada 2024/25, Arsenal obtuvo un récord de 154 millones de libras por ingresos en días de partido. La participación en la Champions League, con un recorrido hasta las semifinales, y el aumento del precio de las entradas impulsaron esa cifra.

Entre los productos premium que el club viene ampliando está el Touchline Club. La propuesta permite presenciar la entrada en calor cerca del campo de juego y ver el partido desde asientos ubicados detrás del banco de suplentes.

Josh Kroenke, dueño del club, ya había expresado su intención de conservar el carácter del Emirates y mejorar la experiencia de quienes asisten. Para eso, planteó aprovechar los conocimientos adquiridos por Kroenke Sports & Entertainment en sus proyectos en Estados Unidos.