El Balón de Oro 2026 se perfila como una disputa sin un favorito claro: Harry Kane, Lamine Yamal, Kylian Mbappé y Lionel Messi llegan con argumentos diferentes. La votación ya terminó, pero la incertidumbre de la previa no permite anticipar qué distancia habrá entre el ganador y sus perseguidores.
Yamal reúne el título mundial con España y una temporada en Barcelona de 24 goles y 17 asistencias en 45 partidos. El atacante de 18 años, que terminó segundo en el Balón de Oro de 2025, sumó esos registros durante la campaña 2025/26.
Kane también combina conquistas colectivas y goles. Con el Bayern Múnich ganó títulos y convirtió 61 veces en 51 encuentros de la temporada 2025/26. A esa producción le agregó seis tantos para Inglaterra en el Mundial.
Messi ayudó a llevar a la Argentina hasta la final de la Copa del Mundo y mantuvo una importante producción ofensiva en Inter Miami. Mbappé, por su parte, terminó como goleador del Mundial con diez tantos, aunque no consiguió títulos importantes con el Real Madrid ni con Francia.
La pelea también podría incluir a Ousmane Dembélé, vigente ganador, y a Rodri, premiado en 2024. Aquella edición dejó una diferencia de apenas 41 puntos entre el volante español y Vinicius Júnior: 1.170 contra 1.129.
En esa votación de 2024, el primer puesto de cada lista otorgaba 15 puntos y otros siete futbolistas, además de Rodri y Vinicius, recibieron al menos una elección como los mejores. El brasileño había ganado la Champions League con Real Madrid; el español había jugado en Manchester City y conquistado la Eurocopa con su selección.
Otro antecedente ajustado fue el de 2021: Messi obtuvo 613 puntos y Robert Lewandowski, 580, una diferencia de 33. El argentino había ganado la Copa América, su primer gran título con la selección mayor, mientras el polaco se había destacado por sus goles en Bayern Múnich.
En 2013, la definición tuvo a tres protagonistas: Cristiano Ronaldo ganó con 1.365 votos, por delante de Messi, con 1.205, y Franck Ribéry, con 1.127. El francés llegaba de ganar la Champions League con Bayern Múnich.
Esos resultados no bastan para calificar de antemano a 2026 como la disputa más abierta de la historia reciente. Una previa con varios candidatos puede terminar en una victoria cómoda: la comparación exige considerar tanto las diferencias finales de la votación como las expectativas que existían antes de cada ceremonia.






