Después de 264 enfrentamientos, Barcelona y Real Madrid tienen la misma cantidad de victorias: 106 cada uno. Los otros 52 partidos terminaron empatados, por lo que el próximo Clásico puede romper la igualdad del historial.
El encuentro está anunciado para el domingo, a las 17 (hora de Brasilia), en el Camp Nou. Además de los tres puntos, estará en juego la posibilidad de quedar con ventaja en una rivalidad que lleva más de un siglo.
Lionel Messi encabeza la tabla histórica de goleadores del cruce con 26 tantos, por delante de Alfredo Di Stéfano y Cristiano Ronaldo, ambos con 18. Entre sus goles está el que definió el 3-2 del Barcelona en el Bernabéu en 2017, ya en tiempo agregado: lo celebró mostrando su camiseta a la hinchada local. Pese a aquella derrota, el Real terminó esa temporada como campeón español.
El récord de presencias pertenece a Sergio Busquets, que disputó 48 Clásicos con Barcelona. Messi y Sergio Ramos sumaron 45 cada uno; Karim Benzema, 43; y Paco Gento y Manolo Sanchís, 42.
En títulos, el reparto cambia según la competencia. Real Madrid aventaja al Barcelona en La Liga, por 36 a 29, y en la Champions League, por 15 a cinco. El conjunto catalán tiene más Copas del Rey —32 contra 20— y Supercopas de España —16 contra 13—. El recuento total, que incluye torneos desaparecidos, reúne 106 trofeos madridistas y 103 del Barça.
La historia del enfrentamiento comenzó con un triunfo del Barcelona por 3-1 en la semifinal de la Copa de la Coronación de 1902, considerada precursora de la Copa del Rey. Entre los resultados extremos aparecen el 6-6 de 1916, el partido con más goles, y el 11-1 del Real Madrid por la Copa del Rey de 1943, la mayor goleada. La victoria más amplia del Barça fue un 7-2, siete años después.
Los clubes también se disputaron a Di Stéfano tras su paso por Millonarios. Barcelona negoció con River Plate, pero los conflictos contractuales derivaron en el bloqueo del pase por parte de la federación española. Se llegó a plantear que el argentino alternara entre ambos equipos; el Barça rechazó esa solución y el delantero terminó en Madrid, donde marcó 308 goles.
En 2005, el Bernabéu fue escenario de dos resultados opuestos. En abril, el Real ganó 4-2 con goles de Zidane y Ronaldo en los primeros 20 minutos, más los de Raúl y Michael Owen. Siete meses después, Barcelona se impuso 3-0: Ronaldinho convirtió dos veces y recibió aplausos de parte de la hinchada madridista, que se levantó para reconocerlo.
Otra goleada del Barcelona en ese estadio llegó en 2009, durante la primera temporada de Pep Guardiola como entrenador. Messi y Thierry Henry aportaron dos goles cada uno en el 6-2, en una campaña que terminó con el triplete del equipo catalán.
También quedaron entre los antecedentes el triunfo del Barça por 3-2 en la Supercopa de 2011, con dos goles de Messi, expulsiones y un incidente entre José Mourinho y Tito Vilanova, y el 4-0 en el Bernabéu de 2015, cuando el argentino comenzó el encuentro lejos de su mejor condición física.






