Bruno Fernandes pasó los 90 minutos entre los suplentes en la derrota de Manchester United ante Bournemouth por 3-0, este domingo 25 de octubre en Old Trafford. Michael Carrick no recurrió al capitán ni con el equipo en desventaja, en un encuentro que extendió a ocho la racha de partidos sin triunfos del United.
La decisión llegó después de las críticas públicas del portugués al planteo táctico del equipo, que a mitad de semana había perdido 4-1 contra Como. Consultado antes del encuentro con Bournemouth, Carrick explicó que la ausencia de Bruno entre los titulares respondía exclusivamente a razones futbolísticas. Tras la derrota, mantuvo esa explicación y negó cualquier desencuentro.
Jamie Carragher puso en duda ese argumento. El exdefensor de Liverpool consideró que Carrick nunca había tenido intención de hacer ingresar al mediocampista y sugirió que dejarlo en el banco podía haber sido una manera de avergonzarlo ante los hinchas. En su interpretación, la medida podía tener un componente personal y no solamente técnico.
Ashley Young, en cambio, centró sus cuestionamientos en Bruno. Durante la transmisión de Sky Sports, el exjugador y excapitán del United reparó en que el portugués había llegado al estadio con la capucha puesta. Young interpretó ese gesto como una señal pública de malestar por haber perdido la titularidad y sostuvo que no era la reacción que esperaba de un capitán del club.
Para Young, Fernandes debía aceptar la decisión del entrenador y convertir la frustración en motivación para recuperar su lugar. También le reclamó que demostrara personalidad y su valor en la cancha cuando tuviera una oportunidad, en vez de exhibir su descontento tras los comentarios dirigidos a Carrick durante la semana.
Bournemouth construyó la victoria con la apertura del marcador de Rayan y el segundo gol de Marcus Tavernier, todavía en el primer tiempo. Evanilson completó el 3-0, mientras Fernandes permaneció en el banco hasta el pitazo final.





