Michael Carrick eludió el viernes una respuesta definitiva sobre el futuro de Bruno Fernandes como capitán del Manchester United. Consultado por la posibilidad de quitarle la cinta después de sus críticas públicas, no aseguró que el portugués vaya a conservarla, aunque tampoco anunció que tenga previsto reemplazarlo en esa función.

En lugar de definir quién llevará la cinta, el entrenador puso el foco en sus prioridades: el equipo, el plantel, la dinámica del grupo y el club. Ante la insistencia, reiteró que sus decisiones estarán guiadas por lo que considere mejor para el Manchester United, cualquiera sea la situación.

El cuestionamiento de Fernandes había apuntado al planteo de la derrota por 4 a 1 ante Como, por la Champions League. En declaraciones a TNT Sports, el mediocampista explicó que el cuerpo técnico había decidido no presionar individualmente al rival. A su entender, los espacios que dejaron le permitieron al conjunto italiano controlar el encuentro.

Las declaraciones del capitán no fueron las únicas críticas públicas dentro del equipo. Lisandro Martínez había cuestionado a la dirigencia tras la caída ante Atlético de Madrid y después publicó un pedido de disculpas. Carrick, sin embargo, negó una división en el plantel y aseguró que podrán volver a hacer lo que mejor hacen.

El United acumula siete encuentros sin victorias y apenas consiguió dos triunfos en sus primeros 11 partidos de la temporada. La dirigencia ya evalúa cinco posibles reemplazantes de Carrick para el caso de que decida cambiar de entrenador.

Carrick seguirá al frente del equipo en el próximo compromiso de la Premier League, frente a Bournemouth en Old Trafford, el domingo 25 a las 11, hora de Brasilia. Para ese partido, se espera que Fernandes mantenga su lugar entre los titulares.