La falta de una propuesta concreta de renovación llevó a Ferran Torres a autorizar las negociaciones con el Paris Saint-Germain. Su transferencia se oficializó el 15 de agosto: dejó el Barcelona con actuaciones decisivas y reconocimiento de los hinchas, pero sin avances para prolongar su contrato.

Para Deco, director deportivo del Barcelona, retenerlo no era una prioridad. No consideraba a Ferran como el futuro dueño del puesto de centrodelantero. Además, el club todavía debía pagar 8 millones de euros al Manchester City por su incorporación.

El Barcelona había dejado abierta la posibilidad de contactar a sus representantes en septiembre o durante el otoño europeo, con el argumento de que aún había tiempo para negociar. Esa llamada nunca llegó. La situación contrastaba con el criterio de Deco de iniciar las renovaciones en el penúltimo año de contrato y con sus gestiones para asegurar la continuidad de otros futbolistas considerados fundamentales.

AS también señaló un factor en la relación entre los dirigentes: el vínculo poco amistoso entre Deco y Mateu Alemany ayudaría a entender la falta de impulso para mantener a Ferran. Alemany, exdirector del Barcelona y actualmente en el Atlético de Madrid, había apostado por el atacante, lo seguía desde Valencia y mantenía una muy buena relación con su representante, Héctor Peris.

Las conversaciones con el PSG avanzaron sin grandes dificultades durante el Mundial. Barcelona cobró casi 50 millones de euros por el pase, un ingreso que contribuyó a concretar la contratación de Rodri desde el Manchester City días después.

El recorrido deportivo de Ferran había cambiado con los entrenadores. Aunque Xavi aprobó su llegada, el delantero pasó buena parte de esa etapa sin afirmarse como titular: Ousmane Dembélé, Robert Lewandowski y Raphinha eran las prioridades del técnico para el ataque. Según AS, comentarios inadecuados de integrantes del cuerpo técnico, realizados en privado, llegaron al entorno del jugador y aumentaron su malestar.

Con Hansi Flick encontró más espacio al consolidarse como centrodelantero. En ese tramo dejó intervenciones importantes: marcó en la final de la Copa del Rey 2024/25, en La Cartuja; dio tres asistencias durante el primer tiempo de un partido contra el Real Madrid en 2025; y anotó el gol que aseguró el 2 a 0 en el último clásico.

Su balance con la camiseta del Barcelona fue de 65 goles en 207 partidos. También ganó dos títulos de LaLiga, una Copa del Rey y tres Supercopas.

Ya en el Media Day del PSG, Ferran presentó el cambio como un paso adelante en su carrera. El atacante afirmó que llegaba al mejor equipo de Europa y destacó sus dos conquistas consecutivas de la Champions League.