Barcelona sufrió dos derrotas consecutivas, ante PSG y Real Madrid, después de un inicio con puntaje perfecto. Tras el clásico, Hansi Flick reconoció que sus jugadores no estaban al 100% físicamente y vinculó la caída en el nivel de juego con el desgaste. El entrenador señaló que necesitaban recuperar la energía del equipo.

Hasta esos tropiezos, el Barça había convertido 48 goles y ganado sus 11 partidos de la temporada. La diferencia en la punta de La Liga era de dos puntos, mientras que en la Champions apenas se habían disputado tres encuentros.

El plantel también registró lesiones recientes de Raphinha, Xavi Espart, Eric García, Andreas Christensen, Dani Olmo y Julés Kounde.

En el PSG, Luis Enrique explicó que no busca alcanzar el máximo rendimiento físico en este tramo inicial. El técnico consideró peligroso que su equipo ya estuviera al 100% y fijó como meta llegar a ese estado alrededor de abril, para las instancias más avanzadas de la Champions.

El equipo parisino conquistó sus dos últimas Champions después de pasar por los playoffs: en ninguna de esas campañas terminó entre los primeros ocho de la fase inicial. En 2024/25 incluso estuvo cerca de quedar eliminado, antes de avanzar hasta el título.

Para Barcelona, conquistar Europa es el gran objetivo después de haber conseguido dos títulos nacionales consecutivos.