Marc Guéhi pidió ampliar las medidas contra el racismo y puso en duda cuánto aporta arrodillarse antes de los partidos. El defensor del Manchester City planteó su posición el lunes 19 de octubre, en la conferencia de prensa previa al encuentro con AEK Atenas por la Champions League, sin proponer que todos los futbolistas abandonen el gesto.
El inglés, de 26 años, contó que hace tiempo no se arrodilla. Ante la pregunta de si esa manifestación había perdido significado, admitió que era posible, pero aclaró que siempre aplaudirá por lo que representa. También valoró que la campaña y su mensaje sigan presentes, aunque consideró necesario buscar cómo hacer más.
Su reclamo incluyó una actuación coordinada de la Premier League y la Professional Footballers' Association (PFA), que representa a los jugadores profesionales en Inglaterra. Para Guéhi, el racismo no es un problema exclusivo del fútbol, sino de toda la sociedad; el deporte, señaló, puede ayudar a que el mensaje llegue a más personas.
Guéhi había permanecido de pie antes del triunfo del City por 3 a 2 ante Ipswich Town, el sábado 17 de octubre, durante el fin de semana dedicado a No Room for Racism. Dominic Calvert-Lewin, de Leeds United, e Issa Diop, de Ipswich, también optaron por no arrodillarse antes de sus respectivos encuentros.
La campaña tiene dos fechas dedicadas al gesto en octubre, en coincidencia con el Mes de la Historia Negra en el Reino Unido. Además, la Premier League desarrolla actividades educativas, difunde mensajes en los estadios y aplica medidas contra la discriminación, también en las redes sociales. La liga sigue enfrentando episodios de abuso contra futbolistas tanto en las canchas como en el ámbito digital.
El antecedente de esta manifestación en el fútbol inglés se remonta a la reanudación de las competencias en 2020, después de la interrupción por la pandemia de Covid-19. Los jugadores comenzaron a arrodillarse en apoyo a Black Lives Matter, movimiento que adquirió proyección internacional tras el asesinato de George Floyd por un policía en Minneapolis, Estados Unidos.
Al principio, el gesto se realizaba antes de todos los partidos de la Premier League. En 2022, tras consultar a los futbolistas, los capitanes resolvieron reservarlo para momentos específicos de la temporada. La decisión buscaba evitar que la repetición le quitara impacto simbólico y conservar su relevancia.





