Harry Kane ganó el Balón de Oro en la ceremonia del lunes y recibió el reconocimiento en el Palladium de Londres. Ronaldo Fenómeno fue el encargado de presentar el premio.
Al comenzar su discurso, Kane agradeció a sus compañeros del Bayern Múnich por exigirle mejorar en cada entrenamiento. Ese reconocimiento al trabajo cotidiano tuvo un lugar destacado en sus primeras palabras.
El camino de Kane incluyó varios préstamos antes de conseguir su lugar en Tottenham en la temporada 2014-5, cuando tenía 21 años. Para Tim Vickery, su evolución se explica por una ambición silenciosa y un esfuerzo sostenido.
Vickery recurrió a la fábula de la liebre y la tortuga para contrastar ese recorrido con el de Ronaldo, que fue a su primer Mundial a los 17 años. En su lectura, el brasileño ya era un ícono global antes de cumplir 20, mientras que Kane necesitó más tiempo para abrirse paso.
La ceremonia también dejó varios premios para España y el reconocimiento al Paris Saint Germain como equipo del año. Vickery interpretó los galardones españoles como una expresión del dominio de su fútbol masculino y femenino.
El análisis de Vickery también vinculó el premio del PSG con la tarea de Luis Enrique: a su juicio, el entrenador transformó una colección de estrellas que no funcionaba bien en un equipo con un modelo de juego colectivo.





