Juventus empieza a evaluar alternativas para el banco tras el flojo arranque de la temporada 2026/27 con Luciano Spalletti. Según La Repubblica, el momento de una eventual salida marcaría las opciones: Stefano Pioli sería el principal candidato si el cambio se produjera durante esta campaña, mientras que Francesco Farioli y Simone Inzaghi están entre los nombres considerados para la próxima.
Por ahora, Spalletti sigue al frente del equipo. No hay confirmación de que la dirigencia haya resuelto despedirlo, y la aparición de posibles sucesores no implica que existan negociaciones en marcha ni una decisión tomada.
La presión sobre el entrenador aumentó con el 3-0 que Lazio le propinó a Juventus en Turín el domingo 18 de octubre. La derrota dejó al equipo en el octavo puesto de la Serie A y tuvo repercusiones dentro del plantel: Spalletti cuestionó su fragilidad mental y el defensor y capitán Bremer les exigió públicamente más actitud a sus compañeros.
Pioli está sin club y cuenta con experiencia en distintos equipos de la Serie A. Entre sus antecedentes figura el título de liga que consiguió con Milan en la temporada 2021/22, con el que el club cortó una sequía en el campeonato que se prolongaba desde 2011.
Para la próxima temporada, una de las posibilidades mencionadas es Farioli, actual técnico de Porto tras sus pasos por Nice y Ajax. El italiano, de 37 años, trabajó como entrenador de arqueros junto a Roberto De Zerbi al comienzo de su carrera. Sus equipos suelen iniciar las jugadas con cuatro defensores y tres mediocampistas: buscan atraer la presión y avanzar mediante pases cortos, aunque también aceleran cuando encuentran espacios. Sin la pelota, procuran recuperarla rápido con una presión coordinada sobre la salida rival.
Inzaghi, de 50 años, dirige a Al Hilal de Arabia Saudita desde 2025. Antes pasó por Lazio e Inter de Milán, donde ganó títulos nacionales y disputó dos finales de Champions League. Su esquema habitual es el 3-5-2, con carrileros ofensivos y dos delanteros que alternan movimientos para generar espacios.
En los equipos de Inzaghi, los mediocampistas intervienen tanto en la circulación como en las transiciones rápidas, y los centrales pueden adelantarse para sumar un jugador en el medio. Cuando toca defender, los carrileros retroceden y el dibujo suele convertirse en un 5-3-2. La altura de la presión varía según el partido: pueden buscar la recuperación arriba o replegarse para aprovechar los espacios del rival.





