Liverpool volvió a ganar en Anfield por la Premier League después de seis meses. El domingo derrotó 2-0 a Brighton por la octava fecha y terminó con una racha como local de cuatro empates y una derrota en el campeonato.
Brighton llegaba con el mejor ataque y la mejor defensa del torneo. Desde el arranque tuvo la pelota y buscó avanzar con una salida desde el fondo, mientras Liverpool presionaba cerca del área rival para impedirle progresar.
La apertura nació de una recuperación de Ronald Araújo por la derecha, en una jugada de lateral. El uruguayo mandó un centro y, después de un despeje defectuoso, Florian Wirtz remató. La pelota se desvió en Pascal Gross antes de entrar: el arbitraje registró la acción como gol en contra, no como un tanto del alemán.
El segundo llegó también antes del entretiempo. Bradley Barcola robó la pelota, aceleró y lanzó el centro que Alexander Isak conectó de primera para marcar el 2-0. El extremo francés sigue en proceso de adaptación tras su salida del PSG.
Wirtz acumula un gol y dos asistencias en los últimos tres partidos de Liverpool. Isak, en cambio, venía de una temporada 2025/26 en la que los problemas físicos le impidieron sostener la continuidad y afectaron su producción goleadora respecto de su mejor etapa en Newcastle.
Después del descanso cambió el desarrollo: Brighton obligó al local a replegarse en un bloque bajo y buscar sus oportunidades de contraataque. Liverpool conservó la ventaja y cerró el triunfo sin recibir goles.





