Varios clubes de la Premier League presionan a la dirigencia para que la sanción al Manchester City quede definida antes de que termine la temporada 2026-27. Para acelerar la resolución, reclaman que se utilicen las nuevas reglas disciplinarias, aunque no está claro si pueden aplicarse a un expediente iniciado antes de su entrada en vigencia.

El City tiene plazo hasta el 2 de octubre para apelar el fallo de la comisión independiente, que lo encontró culpable de 114 de las 115 acusaciones originales por incumplimientos de las reglas financieras. El club ya expresó su intención de impugnar esas conclusiones. Su CEO, Ferran Soriano, advirtió que el proceso podría prolongarse considerablemente más de lo previsto.

El procedimiento acelerado establece un máximo de 12 semanas desde la presentación del recurso para completar la audiencia de apelación. Si esas reglas se aplicaran al caso y el City presentara su recurso el 2 de octubre, el límite teórico sería el 25 de diciembre.

La audiencia tendría una duración máxima de cinco días y, después, la comisión dispondría de 30 días para emitir su veredicto final. Bajo ese escenario, la apelación podría tratarse en diciembre y la decisión conocerse en enero, sin que ese calendario esté confirmado para el caso.

Si la apelación fuera rechazada, el foco pasaría a la definición de la sanción y al tiempo necesario para resolverla. También hay discrepancias sobre la posibilidad de tramitar esa etapa en paralelo con el recurso para evitar nuevas demoras.