Manchester City confirmó que recurrió el veredicto por las infracciones financieras de la Premier League. Según informó el club, presentó la apelación el jueves 1 de octubre, antes del vencimiento del plazo previsto para el viernes.
La defensa cuestiona tanto los fundamentos jurídicos como los hechos evaluados: el City considera que el dictamen contiene errores claros e inconsistencias. Además, ratificó su inocencia y aseguró que cuenta con pruebas irrefutables para respaldar su posición. También señaló que respetará el debido proceso y que no puede ampliar sus declaraciones hasta que terminen los procedimientos.
El documento que la Premier League difundió el martes detalla que el club fue declarado culpable de todas las infracciones financieras examinadas y de la mayoría de los cargos por falta de cooperación. La comisión concluyó que utilizó contratos fraudulentos con socios comerciales para ocultar más de 830 millones de libras e incrementar artificialmente sus ingresos entre las temporadas 2009-10 y 2017-18.
Para la comisión, esos fondos provinieron de los propietarios, Abu Dhabi United Group, encabezado por el jeque Mansour, mediante un mecanismo encubierto destinado a cumplir artificialmente las normas de la Premier League y la UEFA. El City argumentará en su apelación que los principales patrocinios tuvieron financiamiento legítimo del gobierno de Abu Dhabi, no directamente de los dueños. El reglamento permite patrocinios estatales, pero prohíbe presentar aportes de capital de los propietarios como ingresos comerciales.
Etihad Airways, principal patrocinadora del City, rechazó categóricamente haber intervenido en acuerdos comerciales irregulares. La aerolínea confirmó, además, que evalúa una acción judicial contra la Premier League para proteger su marca.
La revisión no permitirá incorporar nuevas pruebas. Conforme a la sección W del reglamento, otra comisión independiente, también de tres integrantes, deberá determinar si el panel anterior cometió errores de derecho, interpretó incorrectamente las normas o actuó con grave injusticia.
No hay una fecha definitiva para conocer la resolución. Una disposición incorporada durante el último verano europeo establece como objetivo decidir dentro de las 12 semanas posteriores a la audiencia, aunque ese plazo puede dejarse sin efecto si resulta necesario.
Si el fallo se mantiene, las posibles sanciones incluyen multas muy elevadas, prohibición de incorporar jugadores, pérdida de títulos y quita de puntos que podría derivar en el descenso. También se contemplan la exclusión de la competencia e incluso la remoción de los propietarios de Abu Dhabi.
Los antecedentes sugieren que las sanciones se aplicarían después de resolver esta primera apelación, pero no lo garantizan. Una eventual pena podría dar lugar a un segundo recurso del club para cuestionarla.
El caso también podría llegar a la Alta Corte británica, aunque no al Tribunal de Arbitraje Deportivo (CAS). A diferencia del proceso en el que ese tribunal revirtió la sanción de la UEFA en 2020, la Premier League, una competencia privada y doméstica, no utiliza esa vía para resolver disputas sobre sus reglas financieras.
La Federación Inglesa de Fútbol (FA) se pronunció el viernes y advirtió que la decisión tiene implicaciones significativas para la integridad del deporte. Por su parte, Richard Masters, CEO de la Premier League, sostuvo que las conclusiones muestran que el City infringió sistemáticamente las reglas durante casi una década.






