El Manchester City recurrió el veredicto de un comité independiente de la Premier League que lo encontró culpable de 114 de los 115 cargos por infracciones financieras correspondientes al período 2009-2018. El club mantiene su defensa de inocencia desde el comienzo de las investigaciones. Por ahora, no hay una sanción establecida ni un plazo para concluir el proceso.

El informe final del juicio describió pagos a futbolistas y al entonces entrenador Roberto Mancini que quedaron fuera de la contabilidad entregada a la liga para ocultar pérdidas. Las maniobras también permitieron que el propietario, Abu Dhabi United Group, de Emiratos Árabes Unidos, aportara fondos encubiertos como ingresos comerciales.

Los contratos publicitarios ficticios representaron ingresos por 830,69 millones de libras y permitieron eludir las restricciones a los aportes directos del dueño. Ese esquema amplió el margen del City para incorporar jugadores, mientras el club declaraba una masa salarial inferior al gasto real de su departamento de fútbol.

Para el abogado especializado en derecho deportivo Andrei Kampff, las sanciones aplicadas a otros equipos no pueden trasladarse al City mediante una multiplicación por la cantidad de cargos. Los antecedentes, explicó, sirven para orientar el método de evaluación. Además, consideró la falta de colaboración en las investigaciones como un agravante y señaló que cualquier resolución, incluso una sorpresiva, debe estar bien fundamentada.

La abogada Ana Mizutori distinguió esa falta de cooperación del ejercicio del derecho de defensa: cuestionar acusaciones, pruebas o decisiones no invalida la apelación. En cambio, sostuvo que incumplir obligaciones sin justificación o no entregar documentación e información debe recibir sanciones específicas.

Entre los antecedentes figuran Everton y Nottingham Forest. Al primero le descontaron diez puntos en noviembre de 2023, una pena reducida a seis tras su apelación en febrero de 2024; en abril de ese año recibió otra quita de dos puntos. Forest, por su parte, perdió dos puntos después de admitir el incumplimiento de las reglas de rentabilidad y sostenibilidad y presentar atenuantes.

Chelsea reconoció 74 infracciones de la gestión de Roman Abramovich, entre 2009 y 2022, que BlueCo denunció al asumir la propiedad. En julio de 2026 consiguió reemplazar una quita de seis puntos en suspenso por una prohibición de inscribir jugadores, también en suspenso hasta el final de 2026/27. Esa restricción solo se activará si comete infracciones similares durante la temporada. La multa quedó en diez millones de libras.

Otra posibilidad que gana fuerza en el Reino Unido es retirarle al City los títulos del período investigado. Entre 2009 y 2018, el equipo conquistó tres Premier League, tres Copas de la Liga y una Copa de Inglaterra. Mizutori advirtió que revisar esos resultados podría tener consecuencias para otros clubes por premios, clasificaciones europeas e ingresos comerciales que no obtuvieron.

La abogada explicó que los eventuales reclamos exigirían acreditar el perjuicio, su relación causal con las conductas reconocidas y atender posibles plazos de prescripción. Algunos integrantes del Big Six ya manifestaron su intención de buscar indemnizaciones en la Justicia, aunque eso no les garantiza un resultado favorable.

Mizutori y Kampff coinciden en que la sanción debe guardar proporción con las infracciones para evitar un daño irreversible a la credibilidad de los controles financieros. Para la abogada, esas normas no se limitan a cuidar las cuentas: también protegen la igualdad de condiciones, la transparencia y la integridad de la competencia.