El Manchester City podría perder suficientes puntos como para bajar a la Championship, la segunda división inglesa, y recibir además una multa elevada. Esa posibilidad surge de una investigación de Oliver Holt publicada por el Daily Mail el lunes 19 de octubre, con información de fuentes cercanas al proceso. Por ahora, no hay una sanción oficial anunciada.
El club presentó su apelación a comienzos de octubre contra la decisión de una comisión independiente que, en septiembre de 2026, confirmó la mayoría de las acusaciones y determinó que había cometido infracciones financieras graves. En un comunicado, el City reiteró su inocencia y cuestionó el fallo por considerar que contenía errores relevantes de derecho, de principio y de hecho.
Según el diario británico, la Premier League estaría presionando para comunicar la sanción sin esperar el desenlace de la apelación, que difícilmente llegaría antes de fines de enero. Un panel independiente conduce esa instancia y la audiencia permanece privada hasta que se autorice la divulgación del resultado.
Entre las posibilidades que menciona el Daily Mail también aparece otra quita de puntos para la temporada posterior al eventual descenso, que mantendría al City en la Championship al menos un año más. Esa medida dependería de las autoridades responsables: la English Football League (EFL), organizadora de las divisiones inferiores, no estaría obligada a aceptar una sanción adicional.
Las fuentes consultadas por Holt consideran más probable el descenso por pérdida de puntos que la expulsión del sistema profesional inglés. También ven improbable, por el momento, que el club sea expulsado de la Premier League y deba reiniciar su recorrido en la League Two, la cuarta división.
El expediente abarca nueve temporadas, desde la 2009/10 hasta la 2017/18. La investigación se anunció en 2023, después de años de pesquisas, y reunió acusaciones sobre información financiera, pagos, contratos comerciales, límites de gastos y cooperación con las autoridades.
La comisión incluyó entre sus conclusiones el uso de acuerdos comerciales considerados ficticios para aumentar los ingresos y reducir los costos, además de la presentación de información financiera incorrecta. Por su parte, la Premier League señaló faltas de cooperación durante la investigación.
Holt también cuestionó el futuro de los propietarios: a su juicio, si la apelación fracasa, será difícil justificar que continúe al mando el mismo grupo responsable de la gestión. Consideró que esa continuidad podría afectar la credibilidad del sistema regulatorio inglés, especialmente la del Regulador Independiente del Fútbol. Además, criticó la demora del proceso porque, según su análisis, prolonga la incertidumbre para la liga y los clubes involucrados.





