Manchester City podría quedar fuera de la Premier League sin pasar automáticamente a la Championship. Entre las sanciones posibles por sus graves infracciones financieras está la expulsión: perdería su condición de miembro de la liga, sin que eso le asegurara un lugar en la segunda división.
La admisión dependería de una organización separada, la English Football League (EFL). Esta administra tres categorías: la segunda, Championship; la tercera, League One; y la cuarta, League Two. Esta última es la vía de ingreso para los nuevos integrantes. Un acceso directo del City a segunda o tercera requeriría una excepción que dependería de la EFL y sus 72 clubes.
La Premier League no tendría autoridad para decidir en qué categoría inferior jugaría el equipo. Incluso la propia expulsión requeriría el respaldo de los demás participantes: serían necesarios 15 votos entre los otros 19 clubes.
Por ahora, no se anunció ninguna sanción. El City fue considerado culpable de graves infracciones financieras y anunció que apelará, con el viernes 2 de octubre como fecha límite para presentar el recurso. Además de la expulsión, las penas posibles incluyen una multa o una quita de puntos.
El recurso quedaría en manos de tres integrantes de una nueva comisión independiente. La revisión se limitaría a determinar si hubo una injusticia grave en el primer proceso, errores jurídicos o una interpretación equivocada de las reglas. No permitiría volver a juzgar todo el caso con nuevas pruebas.
La quita de puntos abriría un camino distinto: si dejara al City entre los tres últimos de la Premier League, descendería a la Championship por la vía deportiva. Reportes en Inglaterra especularon con descuentos de entre 50 y 80 puntos, aunque no se determinó ninguna cifra.
Una expulsión durante la temporada dejaría sin resolver tanto la cantidad de descensos como el funcionamiento de un campeonato reducido a 19 clubes. También habría que decidir qué hacer con los resultados que el City ya hubiera registrado. Ninguna de esas cuestiones fue definida.




