Marlon Gomes tiene dos metas para su carrera: jugar en las principales ligas europeas y llegar a la selección mayor de Brasil. A los 22 años, y casi tres años después de incorporarse al Shakhtar Donetsk, el mediocampista considera que su rendimiento en Ucrania puede acercarlo a esos objetivos. La Premier League, LaLiga y la Bundesliga están entre los destinos a los que aspira.
Su recorrido con Brasil comenzó a los 14 años e incluyó el ciclo olímpico, aunque la eliminación en el Preolímpico le impidió cumplir el deseo de disputar los Juegos. Ahora sigue con entusiasmo la renovación impulsada por el cuerpo técnico de Carlo Ancelotti: cree que puede ofrecerles oportunidades a los más jóvenes y trabaja para conseguir su primera citación a la mayor.
Marlon admite que la liga ucraniana puede darle menos visibilidad, pero percibe una atención creciente gracias, entre otras cosas, a la participación en la Champions League. No lo interpreta como un prejuicio contra ese fútbol: entiende que los campeonatos inglés y español tienen mayor presencia cotidiana en las noticias.
La posibilidad de cambiar de campeonato estuvo cerca en 2025, cuando alcanzó un acuerdo verbal con el RB Leipzig. Sin embargo, las negociaciones no terminaron en una transferencia y continuó en el Shakhtar. El brasileño valoró el proyecto alemán y tomó el desenlace como una situación normal del mercado, sin modificar su buena opinión del club ucraniano.
Aunque pretende aprovechar una oportunidad en una liga de mayor exposición, no busca salir del Shakhtar a cualquier precio. Dice estar contento, adaptado y respaldado por la estructura del club. Llegar a ese presente le exigió acostumbrarse a otra cultura y a un fútbol distinto del de Vasco, además de vivir en Ucrania en medio de la guerra. La distancia de su familia en Brasil sigue siendo una dificultad.
Para ganarse un lugar en la selección, Marlon cree que puede aportar versatilidad y recorrido de área a área. En Vasco actuó por las bandas, como primer y segundo volante y también como lateral derecho. Destaca su zancada y la rapidez para pasar de la defensa al ataque, aunque no considera que esas cualidades le garanticen una convocatoria: reconoce la competencia y la necesidad de seguir mejorando.
Entre los vínculos que conserva de su formación aparece Andrey Santos, hoy en el Manchester United. Compartieron inferiores y equipo profesional en Vasco antes de emigrar a Europa. Las obligaciones familiares y sus distintas rutinas redujeron el contacto, pero Marlon lo considera un hermano y quiere volver a encontrarse con él dentro de una cancha.
Ambos esperaban que la Champions les diera esa oportunidad: Marlon quería enfrentar al United y Andrey al Shakhtar, pero el cruce no se produjo. Al recordar los años que jugaron juntos, Gomes destacó que les bastaba una mirada para entenderse y que alternaban quién sostenía la posición y quién se sumaba al ataque.
Vasco también sigue presente en su vida cotidiana. Mantiene contacto con personas que participaron de su formación y procura ver los partidos, especialmente los decisivos, aunque deba quedarse despierto hasta tarde en Ucrania. Entre los triunfos que disfrutó estuvo el conseguido ante Fluminense en el Maracaná por la Copa de Brasil de 2025. Su deseo es que el club vuelva a ganar títulos y recupere un lugar en lo más alto del fútbol brasileño.
También sigue a Rayan, a quien conoció en las inferiores pese a que la diferencia de edad les dejó poco tiempo compartido en cancha. Según recordó Marlon, entre los juveniles ya se hablaba de su talento y de lo que podía darle al club. Por eso, su crecimiento no lo sorprendió; además, destacó su historia ligada a Vasco y a la Barreira.







