José Mourinho defendió la decisión de ubicar a Federico Valverde como lateral derecho en el triunfo del Real Madrid por 4 a 1 ante el Sevilla, el domingo 18 por LaLiga. En la conferencia posterior al encuentro en el Santiago Bernabéu, aseguró que no necesita convencer al uruguayo de asumir otras funciones y que, como capitán, jugaría incluso de arquero si fuera necesario.

Para ese partido, el técnico buscaba mayor profundidad por el costado derecho, aunque reconoció que resultaba difícil dejar en el banco a dos laterales naturales. Valverde lleva la cinta desde el inicio de la temporada 2026/27, después de la salida de Dani Carvajal.

El Real encadenó su tercera victoria consecutiva. Arda Güler y Kylian Mbappé marcaron para construir la ventaja; en el segundo tiempo, Mbappé volvió a convertir y Yan Diomande cerró el marcador. Mourinho valoró el nivel de varios jugadores y sostuvo que su equipo había controlado el encuentro de principio a fin, con una posesión elevada y buenos goles.

El próximo compromiso será el miércoles 21 ante el RB Leipzig, por la Champions League. Mourinho afirmó que no pensará en el clásico contra el Barcelona del domingo 25 hasta completar ese partido europeo y evitó anticipar quiénes jugarán el duelo de LaLiga.

Al hablar del reparto de oportunidades, el entrenador señaló que también merecían jugar quienes no ingresaron ante el Sevilla. Como ejemplo, recordó que Endrick había sido decisivo en la remontada contra la Roma y, aun así, comenzó este encuentro entre los suplentes.

La conferencia también incluyó el reclamo del Sevilla por una posible expulsión de Güler. Mourinho dijo que quería distanciarse de las palabras de Luis García, no de la polémica, y aseguró que no había visto imágenes que demostraran la supuesta infracción. Según explicó, las había solicitado tanto a su cuerpo técnico como a otras personas, sin obtener pruebas claras.

El portugués se mostró dispuesto a reconocer públicamente un error arbitral favorable al Real Madrid si aparecían imágenes concluyentes. Afirmó que volvería a hablar del asunto si hasta el sábado recibía una imagen clara de la acción que no había visto y que, según contó, Güler también negaba.

Mourinho negó además haber tenido en cuenta el clásico al considerar una posible suspensión del mediocampista turco. Reiteró que su prioridad era el encuentro de Champions ante el Leipzig.