Gary Neville pidió la venta inmediata del Manchester United por parte de la familia Glazer. En el podcast Stick to Football, el excapitán reclamó que los propietarios mayoritarios dejen el club y sostuvo que deben hacerse cargo de las dificultades acumuladas, en lugar de trasladar la responsabilidad deportiva a Ineos.

El cuestionamiento apunta al esquema que funciona desde 2024: Jim Ratcliffe, propietario de Ineos, compró una participación minoritaria y su grupo asumió la conducción de las operaciones deportivas. Los Glazer, sin embargo, conservaron el control mayoritario. Para Neville, esa distribución de tareas no resolvió el problema de fondo.

En lo deportivo, el United pasó del 15.º puesto en la Premier League de 2024/25, su peor ubicación en esa competencia, al tercer lugar en 2025/26 y el regreso a la Champions League. El comienzo de 2026/27 volvió a mostrar malos resultados en ambos torneos. Neville consideró que, después de tres años de dificultades, esta temporada también parecía complicada.

Otro eje de su reclamo fue el estadio. El proyecto de una nueva cancha contempla una capacidad estimada de 100 mil espectadores y una inversión que podría superar los 2 mil millones de libras, aunque persisten las dudas sobre cómo se financiará.

Neville vinculó esa incertidumbre con el endeudamiento del club: afirmó que los Glazer no habían gastado un centavo en el estadio y que ahora intentaban obtener un préstamo de 2 mil millones de libras sin saber cómo conseguirlo. Old Trafford, inaugurado en 1910 y ampliado en distintas etapas, recibe críticas por sus instalaciones y la falta de una modernización integral.

La deuda también atraviesa la historia de la adquisición. Los Glazer tomaron el control en 2005 mediante una operación valuada en unos 790 millones de libras, financiada con préstamos que cargaron deuda sobre el United. El endeudamiento bruto del club pasó de aproximadamente 50 millones de libras antes de la compra a 604 millones después.

BBC Verify calculó, en un relevamiento publicado en junio de 2025, que entre 2005 y 2024 salieron del club aproximadamente mil ciento ochenta y siete millones de libras por intereses, amortizaciones de deuda, dividendos y cargos vinculados con la familia Glazer.

El excapitán también reprochó la distancia de los propietarios respecto de Manchester. Dijo que apenas habían pisado Old Trafford en los últimos 20 años y contrastó esa ausencia con su presencia en Tampa, donde la familia es dueña de los Buccaneers. Según lo que había escuchado Neville, los Glazer asistían a todos los partidos de la NFL.

La oposición de los hinchas comenzó con la compra de 2005 y tuvo uno de sus episodios más notorios en mayo de 2021: una invasión del campo de Old Trafford provocó la postergación del clásico contra Liverpool. Aquella protesta apuntó tanto al proyecto de la Superliga Europea como a la administración de los Glazer.

En marzo de 2025, miles de personas volvieron a marchar antes de un partido contra Arsenal, convocadas por el grupo The 1958. Además de exigir la salida de los propietarios, los hinchas reclamaron por la situación financiera del club y el aumento del precio de las entradas.