La victoria por 1 a 0 ante Villarreal en LaLiga, con gol de Yan Diomande, le dio tres puntos al Real Madrid, pero dejó dos decisiones arbitrales que el club busca apelar: la roja de Vinícius Junior y la amarilla de Ibrahima Konaté. En el club hay pesimismo respecto de la posibilidad de tener al brasileño disponible para el próximo clásico con Barcelona.

Vinícius fue suplente y entró durante la segunda mitad. Después de intervenir en un contraataque, festejó un gol que finalmente no contó: el VAR detectó que había tirado del pelo a Nathan Saliba, defensor del Villarreal, antes de definir. La revisión derivó en la anulación y la expulsión del atacante. Sus fuertes protestas obligaron a sus compañeros a contenerlo. La decisión también generó reclamos en el Santiago Bernabéu.

El informe de Isidro Díaz de Mera concentra la mayor preocupación del club. Allí, el árbitro dejó asentada la infracción sancionada con roja y describió que, ya expulsado, Vinícius mantuvo sus protestas de forma agresiva. También señaló que el atacante se le acercó mientras otros jugadores lo contenían.

Marca señala que, por la redacción de ese documento, el Real Madrid ve difícil evitar que una sanción aparte a Vinícius del clásico previsto para el 25 de octubre. Incluso la suspensión mínima que proyecta el diario alcanzaría para dejarlo sin jugar ante Barcelona. La reacción del brasileño tras la expulsión podría complicar su situación disciplinaria; el castigo final quedará sujeto a la evaluación de los organismos de la competición.

La actuación de Díaz de Mera y la postura de integrantes del equipo arbitral dejaron al plantel indignado. El reparto de tarjetas y la forma de responder a los reclamos alimentaron el malestar. Marca informó que tanto futbolistas como integrantes del cuerpo técnico sintieron que habían recibido un trato desdeñoso. El Real Madrid también comparó lo ocurrido con encuentros anteriores y con jugadas en las que, a su juicio, faltó la intervención del VAR.

José Mourinho también se mostró molesto por lo sucedido. Según Marca, optó por no presentarse a la conferencia de prensa después del encuentro: buscaba evitar comentarios que pudieran costarle una sanción y comprometer su presencia en próximos partidos del Real Madrid.

El Real Madrid cometió ocho faltas y terminó con cinco amarillas y una roja. Villarreal, en cambio, sumó 13 infracciones y recibió dos amonestaciones.

La amarilla que el club busca recurrir le fue mostrada a Konaté sobre el cierre del partido, en una disputa con Gerard Moreno. Para el Real Madrid, las imágenes muestran que no hubo falta del defensor. De mantenerse la tarjeta, su cuenta será de cuatro amonestaciones en ocho fechas de LaLiga. El reclamo, por sí mismo, no cambia las consecuencias disciplinarias de las jugadas.