Franck Ribéry consideró que quizá merecía el Balón de Oro de 2013 y volvió a hablar del dolor que le provocó no ganarlo. Durante un evento en Italia, el francés calificó aquel resultado como una decepción y, al recordar su rendimiento con el Bayern Múnich y la selección, se preguntó: «¿Qué más podría haber hecho?».
El premio quedó en manos de Cristiano Ronaldo, que recibió el 27,9% de los votos. Lionel Messi ocupó el segundo puesto con el 24,7%, mientras que Ribéry terminó tercero con el 23,3%.
Ribéry definió 2013 como su año de oro. Con el Bayern conquistó la Bundesliga, la Champions League y la Copa de Alemania, y recibió el reconocimiento de la UEFA al mejor jugador. En aquella temporada registró 11 goles —uno durante la campaña del título europeo— y 20 asistencias.
Cristiano Ronaldo, por su parte, acumuló 66 goles en 56 partidos entre su club y la selección portuguesa. Entre sus actuaciones estuvo el triplete en el repechaje para el Mundial de 2014, que aseguró la clasificación de Portugal a la Copa del Mundo de Brasil.
En el mismo evento, Ribéry también habló de su preparación para ser entrenador. Retirado desde 2022, completó en septiembre la máxima certificación de la UEFA, que lo habilita para dirigir a los principales equipos europeos, y se declaró listo para trabajar en la Serie A.
Al describir cómo quiere conducir un plantel, puso la gestión del grupo, la empatía y el vínculo con los futbolistas por delante de los esquemas y la táctica. Señaló que aprendió de todos sus entrenadores y mencionó a Jupp Heynckes, Carlo Ancelotti, Davide Nicola y Giuseppe Iachini.
Su referencia futbolística es el Bayern de Vincent Kompany. Ribéry explicó que pretende desarrollar una propuesta ofensiva, con recuperación rápida de la pelota y búsqueda inmediata del gol.




