La victoria por 2 a 0 sobre Chelsea en Stamford Bridge dejó a Tottenham con siete puntos en sus últimos tres partidos de Premier League. El equipo de Roberto De Zerbi venía de igualar con Manchester United y de superar 3 a 1 a Coventry.

Tottenham abrió el marcador mediante una pelota parada y, después, Chelsea sufrió la expulsión de Cole Palmer. Mathys Tel aportó el otro gol con una acción por la izquierda: avanzó frente a la marca y encontró el espacio para definir.

James Maddison fue titular en ambos triunfos. Ante Coventry había vuelto a jugar desde el arranque en un partido oficial después de 536 días y convirtió desde afuera del área en el comienzo del encuentro. Una lesión de rodilla lo había dejado al margen durante prácticamente toda la temporada anterior. Su recuperación física todavía sigue en curso y De Zerbi ha mostrado que no pretende asumir riesgos innecesarios con él.

Con Maddison, Sandro Tonali y Mateus Fernandes en el mediocampo, Tottenham registró un 68,5% de posesión frente al Chelsea. En el encuentro anterior, contra Coventry, había tenido el 65,4% de la pelota y realizado 16 remates, aunque su producción de goles esperados (xG) fue de 0,86.

El plantel incorporó diez jugadores durante el mercado de verano. Tras ganarle al Chelsea, De Zerbi mencionó una reunión organizada por los futbolistas el 9 de octubre. El entrenador explicó la necesidad de conversar con honestidad para reconocer los problemas y reconstruir la confianza del grupo.